Sus templadas temperaturas típicas de la Costa Brava y su riqueza paisajística proporcionan diferentes actividades al aire libre y en contacto con la naturaleza.
La transparencia de las aguas y la riqueza de su fondo marino, posibilitan la práctica del buceo. Las calas y playas como Salions, Giverola, Pola, Llevador, Llorel o Morisca son algunas de las muchas que podrás visitar.
Su gastronomía reúne productos tanto del mar Mediterráneo como del interior, haciendo una mezcla innovadora y única. Podrás disfrutar de las recetas tradicionales como ensalada de bacalao, escalivadas o guisos de pollo o conejo con marisco.